
Hoy os voy a confesar una cosa…ya veis…me ha dado por ahí…varios acontecimientos han hecho que me anime y además es algo que hago y que muchos quizá consideraréis que no está bien, que no debo hacerlo, incluso que atento contra la libertad de expresión.
Sólo puedo deciros que es posible, y espero que sea cual sea vuestra opinión la expreséis, pero también os diré que pese a lo malo que podáis decirme lo seguiré haciendo, no porque me crea la más guay, arrgggg no, sino porque es algo que llevo muy dentro y hay veces en que haces ciertas cosas llueva o haga sol sin querer plantearte si está bien o no, sabéis de lo que hablo?.
Pues bien, sabed que tengo hobbies y manías extrañas, (o quizá me lo parezcan a mi), y una de esas manías es la protagonista de ésta entrada, una de ellas es la de hacer todo lo que esté en mi mano para cerrar, clausurar, finiquitar, borrar todas y cada una de las páginas webs, blogs, foros o lo que sea Pro anorexia o bulimia.
Las borraría del mapa, las destruiría porque no las soporto, porque las odio...y las odio porque no las entiendo, y no por desconocimiento
Hace ya doce largos años fui una de esas adolescentes que vomitaban la comida todos los días, no me alargaré demasiado porque no quiero que esto se convierta en una entrada-testimonio digna de un programa de El Diario de Patricia, que bastante tenemos todos como para estar lamentándonos a cada rato..
Sólo resumiré diciendo que fue un año entero sin alimentarme, que tuve muchas recaídas después hasta que me curé, que me hice polvo el estómago, la garganta, la mano derecha y el corazón, (esto último literalmente, no metafóricamente) y también a mi familia pues vivir con un enfermo-adicto es muy difícil.
Ni siquiera sé por qué lo hice si os digo la verdad, no me veía gorda, no me faltaba nada importante y no tenía problemas graves pero un día entré en el baño por primera vez y vomité... y ahora es tarde para buscar las respuestas.
Tampoco busquéis cosas donde no las hay ni relacionéis mi pasada enfermedad con que use ilustraciones con chicas delgadas porque os equivocaréis, las uso porque me gusta la ilustración de moda y no hay más que hablar.
A pesar de la absurda y peligrosísima espiral en la que estuve metida demasiado tiempo nunca me avergoncé de ello ni me enorgullecí.
Estaba enferma y punto, nadie se avergüenza de un cáncer o un sida, te derrumbas, te deprimes, pero no debes avergonzarte y lo más importante, JAMÁS en todos esos años aconsejé a las demás para que enfermaran, nunca les hablé de los beneficios de que te clavaras las rodillas al dormir ni lo bonito que es que se te note cada costilla, en la vida conté las maravillas de tener quemaduras en el reverso de la mano producidas por clavarme los dientes para vomitar, ni loca les di trucos sobre cómo vomitar en tres minutos sin que nadie se entere, NUNCA, y no he conocido a nadie que lo hiciera.
Por eso no entiendo, a pesar de que están enfermas, a las princesitas amigas de Ana (anorexia) y Mia (bulimia), por eso odio lo que hacen y me dan asco sus actos porque me repugna que traten su enfermedad como un estilo de vida.
No soporto su costumbre de dar un nombre propio a la enfermedad como si fuera su amiga, su estética de princesitas llorosas, frágiles e incomprendidas, las odio porque manipulan dando consejos para ser una perfecta Ana, porque enredan para que mejores siendo MIA, por sus competiciones “pierde kilos”, por sus ranking crueles del tipo “de dónde te arrancarías carne?”…seré idiota pero no logro entenderlo porque nunca lo he visto y he conocido a muchas enfermas para las que su sufrimiento no es ninguna moda.
Como todas ellas, cada “tip” (que no pondré aquí), que aconsejan éstas princesas lo he hecho yo, si encuentro cien consejos sobre cómo hacerlo me parece que los inventé, pero nunca los saqué de mi.
Es por eso que página de éstas características que me encuentro o que busco en días que no tengo nada que hacer, página de la que paso dirección a
Protégeles, o escribo a los administradores de los foros o a
Blogger o a quien sea para que los cierren y por ello no soy mejor persona sólo reacciono ante la repugnancia.
Unos tardan más y otros menos pero han cerrado muchas páginas a pesar de que a veces me veo estúpida haciéndolo porque se tarda un segundo en abrir otra nueva web, (ojo!, me refiero a las páginas con consejos y barbaridades para que sigas estando enferma o te conviertas en una de ellas, no a posibles blogs de chic@s enferm@s que se desahogan en él).
Limito la libertad de expresión?, quizá realmente sea así, pero permitidme que os diga que no lo creo, para mi éstas chicas hacen apología de una enfermedad y cualquier niña de 13 años, (o niño, como muy bien me recuerda
البعوض), que crea que tiene unos kilos de más pone
ANA Y MIA en
Google y encuentra cientos de consejos para enfermar y joderse la vida durante unos años, eso con suerte, que si no tiene suerte se jode la vida entera.